Día 7
Pátzcuaro y la isla de Janitzio
Mañana
Plaza Vasco de Quiroga
Una de las plazas más bellas del país, rodeada en sus cuatro lados de casonas con portales del siglo XVI, sin un solo comercio chillón. Lleva el nombre del obispo que, contra la brutalidad de los conquistadores, organizó los pueblos purépechas alrededor del lago por especialidades artesanales, una por pueblo. El sistema sigue vigente hoy.
Basílica de Nuestra Señora de la Salud y Casa de los Once Patios
La basílica guarda una Virgen en pasta de caña de maíz del siglo XVI, técnica purépecha. La Casa de los Once Patios, antiguo convento dominico, reúne los talleres artesanales de los pueblos del lago: laca, cobre, textil, cestería.
Tarde
Isla de Janitzio
La mayor de las cinco islas del lago, un cono de casas apiladas en torno a un callejón único que sube hasta la cima. Las lanchas salen del embarcadero de Pátzcuaro y tardan unos veinte minutos. Los pescadores de redes en forma de mariposa, antes representados en el billete de 50 pesos, todavía hacen la demostración de su técnica.
Monumento a Morelos
Una estatua de 40 metros, con el puño en alto, comenzada en 1933. Se sube por dentro por una escalera de caracol bordeada de un mural continuo que cuenta la vida del héroe de la independencia, hasta una abertura a la altura de la muñeca.
Conviene saber
Las lanchas a Janitzio salen del muelle General de Pátzcuaro, de forma continua durante el día, con ida y vuelta pagada en efectivo en la taquilla y veinte minutos de travesía. El último regreso es a última hora de la tarde, compruébalo al embarcar. La subida al monumento se hace por un callejón único en escalera, empinado, y la escalera interior es estrecha y de un solo sentido. Pátzcuaro está a 2 140 metros.